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jueves, 21 de mayo de 2009

Dicen que la juventud es tu edad predilecta, y dicen que la primavera es el tiempo en que sueles aparecer, Amor. Yo no puedo creerlo. Tú, que marcas el rumbo de las constelaciones,y diriges hasta los más pequeños ritmos de la tierra; tú, que conduces a los perros por los delicados caminos del olfato, y engarzas a las mariposas con larguísimos hilos invisibles; tú, que embelleces a cualquier criatura para seducir a otra, y organizas imprevistos y suntuosos cortejos nupciales, no puedes restringirte a una edad ni a una hora… No es que seas el aliado del día o de la noche, de la luz, de la lluvia, de la carne y del alma de la carne: es que eres todo eso. La vida tiende a ti; levanta su oleaje atraído por ti, igual que las mareas por la luna, y tú cubicas sus caudales, aforas sus corrientes,mides sus resplandores, distribuyes sus verdes avenidas. Tú eres la fuerza de la fuerza;por ti reinan los reyes, y besan los cautivos sus cadenas. Tú eres la mano que sostiene al mundo,y eres el mundo y sus ciegos sentidos. Tú dispones los granos de incienso dela felicidad y las charcas salobres de la pena. Sólo queda fuera de tu jurisdicción el tiempo inmóvil y vacío de la melancolía. Por eso yo no creo que tengas edades y estaciones:una mirada, un libro, un río, una canción, una manera de entrelazar los dedos…Tú, el águila bicéfala.


El dueño de la herida,Antonio Gala

martes, 28 de abril de 2009

:)

Marina sonrió y, ante mis ojos atónitos, se desprendió de su vestido blanco y se zambulló en la laguna. Apareció a mi lado riéndose. Aquello era una locura, en esa época del año. Pero decidí imitarla. Nadamos con brazadas enérgicas y luego nos tendimos al sol sobre las piedras tibias. Sentí el corazón acelerado en las sienes, no sabría decir a ciencia cierta si a causa del agua helada o como consecuencia de las transparencias que el baño permetía dilucidar en la ropa interior empapada de Marina.

Marina, Carlos Ruiz Zafón

viernes, 24 de abril de 2009

Autobús

Ella sube al autobús en la misma parada, siempre a la misma hora, y una sonrisa mutua, que ya no recuerdo de cuándo procede, nos une en el viaje trivial, en la monotonía de nuestra costumbre.
Baja en la parada anterior a la mía y otra sonrisa furtiva marca la muda despedida hasta el día siguiente.
Cuando algunas veces no coincidimos, soy un ser desgraciado que se interna en la rutina de la mañana como en un bosque oscuro.
Entonces el día se desploma hecho pedazos y la noche es una larga y nerviosa vigilia dominada por la sospecha de que acaso no vuelva a verla.


Los males menores, Luis Mateo Díez

martes, 21 de abril de 2009

Es inconmesurable...La medida que menos le sirve a la felicidad es el tiempo: siempre la cantamos en el recuerdo. Lo mismo que la salud cumple su destino siendo olvidada, la felicidad toma cuerpo cuando se la añora ante el hueco que dejó a nuestro lado. Como el amor también en eso. Cuando ella reina no la sentimos tanto. Llamamos dichosos a ciertos instantes cuando ya han transcurrido: nos enriquece el tiempo malgastado. La felicidad vacila con frecuencia entre la nostalgia y la melancolía. Por eso nos entristece tanto volver a los lugares en que fuimos felices. Se alzó en ellos el árbol de la vida con sus miles de pájaros inquietos; se nos invitó allí a esa fiesta que siempre concluye de forma inesperada... Pero soñando despierto no se puede ser feliz. Soñar sólo te puede hacer perder días de vida: mala o buena, de vida. En ella, la felicidad es parecida a un trabajo sin un contrato fijo. Porque está en las cosas que no se planean: consiste siempre en una sorpresa; si no, sería sólo un proyecto que se ha cumplido. Hay que abrir bien los ojos, no cerrarlos. Hay que estar bien despierto. Y así y todo, así y todo... Cuánta tristeza cabe en la felicidad.

Por eso, si viene, bienvenida,gracias. Y, si no, que la zurzan. Ya arreglaremos cuentas con quien sea al final.

Los papeles de Agua, Antonio Gala

sábado, 18 de abril de 2009

Aloma es va tancar a la seva cambra i es va recolzar a l'ampit de la finestra.El cel encara no era ben negre.Hi havia ombres més fosques en el cor dels arbres.Brillava la primera estrella, molt blanca.Les cases a penes es veien, una mica esborrades entre la foscor, amb un llumet groc de tant en tant, i la nit semblava que respirés.Li havia vingut una mica de tristesa. Es va estrènyer el pit amb els braços i va posar el cap al cantell de la paret. S'hauria quedat allí molta estona si hagués tingut algú al costat que li hagués besat la cara, les mans, el dit que s'havia tallat feia dies i que encara li feia mal. Sentia obscurament la poesia pobra de la seva casa, del seu carrer, d'aquelles estrelles petites que anaven sortint. Era un llanguiment dolç a tot el cos, amb la frescor de la paret a la galta.

Aloma,Mercè Rodoreda